El objetivo de la ley es que los deudores insolventes de buena fe puedan liberase de las deudas y gocen de una segunda oportunidad para rehacer su vida. Está especialmente pensada para particulares y autónomos. Mientras se negocia se detiene la ejecución hipotecaria durante dos meses. Cuando acuden al concurso se liquida su patrimonio, incluída la vivienda. Se establece un plan de pagos para cinco años con la deuda pendiente adaptado a su economía. Si obra de buena fe, pasado ese tiempo se libera de las deudas pendientes.
Fuente: Finanzas.com
